Empiezo el artículo con unas fotos de esta obra de arte que me encontré el otro día el el Restaurante El Pescador, en Tazones. Una pequeña maqueta de un barco bonitero, una pesca tradicional llamada "tanqueo", en la que se pescan los bonitos con caña y cebo vivo (bocarte) de uno en uno. El sistema es, según las informaciones que tengo, (si me equivoco corregidme porfa) el siguiente: después de localizar el banco de bonitos mediante el sonar, empiezan a "enguadar" las aguas con los bocartes vivos que llevan en los tanques, soltando varias docenas o centenares para mantener a los bonitos activos comiendo. También abren unos aspersores de agua que hace que parezca que el agua hierve al saltar los pececillos y que también sirve para que los bonitos no vean a los pescadores. Se ceban las cañas con los bocartes vivos y se lanzan al agua. Poco tardan en ser comidos por los bonitos ávidos de comida fácil y son izados a bordo prácticamente en volandas, ayudados por unas poleas y tirando del cabo otro pescador desde atrás. Es una pesca mucho menos destructiva que otras artes de redes o palangres y es la que se utiliza habitualmente en el Cantábrico para la pesca de túnidos.

Esta es la maqueta. En ella podéis ver todo lo que os cuento más arriba.

Se ven los pescadores con la caña en la mano, los que tiran de las poleas detrás, los gancheros ayudando a subir los más grandes y a la derecha del todo uno con un truel o sacadera en la mano, que es quien surte de cebo a los pescadores, sacándo los bocartes del tanque según van necesitando.

También se ven los bonitos comiendo como locos en la superficie sin ningún miedo... parece que están ahí de verdad, en movimiento...

Y un detalle de los pescadores, las varas, algún aparejo de redes, flotadores, salvavidas etc... no le falta ningún detalle.
Sin duda una gran obra de arte que construyó, según me contaron, un caballero de Lastres que se dedica a hacerlas y que no hace mucho regaló una a los Príncipes de Asturias.
Paso a contaros la última salida de pesca, esta vez de nuevo al congrio. Fue el miércoles y aunque parecía que la mar no iba a estar muy mala, al final había olas de más de dos metros y medio, por lo que no nos dejó pescar muy a gusto. Sólo tuvimos un pequeño "recalmón" hacia las 20:00 coincidiendo con el repunte de la pleamar y en esa media hora más o menos tuvimos las dos únicas picadas del día.

La primera picada nos trajo esta hermosa pintarroja, que dio en la báscula 3,2 kgs.

Casi a continuación picó este "latiguillo" de poco más de dos kilos.
Después de cerca de un par de horas en los que no hicimos más que cambiar los aparejos que perdíamos debido al fuerte oleaje y viendo que la pesca era impracticable en aquella zona, decidimos ir a otra más resguardada. En este caso fuimos a la bocana del puerto de Luanco, pero sólo tuvimos alguna tímida picada, suponemos que de algún latiguillo muy pequeño que no llegó a tragar el anzuelo.
Al final nos fuimos para casa un tanto decepcionados, pues si la mar nos hubiera dejado seguir pescando en la primera puesta seguro que habríamos tenido más fortuna.
Y estas son mis últimas adquisiciones, unos señuelos de Decathlón que ya conocía y que encontré de oferta a un precio con el que era imposible no sucumbir...

Son un slim de 12,5 cms y unos paseantes de 10 y 6 cms, todos ellos entre 3 y 6 euros!!

El saxton slim 125 es un pez que vi utilizar este verano cuando estuve por las rías bajas y que comprobé que funcionaba y que lanza bien para su tamaño. En cuanto a los paseantes, el murray 100 es un viejo conocido que me ha dado ya muchas alegrías, siendo un gran señuelo para la pesca veraniega de la lubina. Es una réplica de Sammy de Lucky Craft. Y el murray 60 es casi imbatible en la pesca del black bass y era un señuelo que hacía tiempo no encontraba. La única pega que tienen todos es que los triples no son muy fuertes, deben cambiarse, pero por ese dinero no se pueden pedir milagros.
Hasta pronto y buena pesca!!!