Tenía además ganas de probar los Shore Line-17, que llevaban unos meses en la mochila sin estrenar.
En el primer lance me picó una muy pequeña que se soltó enseguida. Después de mucho intentarlo sin más picadas, cambié de zona y me encontré con otro aficionado al spinning, Eduardo, de Luanco, con el que estuve charlando un rato y que más tarde me llevó a conocer unas puestas que tenían muy buena pinta. Y no engañaba el sitio, ya que al segundo o tercer lance me llama y veo la caña arqueada. Después de una corta pelea consigue varar una preciosa lubina que pesó 2,400 Kgs.
Aquí tenéis a Eduardo y su lubina.
Desanzuelandola, había tragado el artificial hasta el fondo.Viendo que la zona ya no daba más picadas, de nuevo me cambié de sitio. Allí el mar no movía mucho, pero tenía un color oscuro que facilitaba la pesca con artificiales (o eso creía yo, jeje...) Al poco tiempo tuve una picada que llegó a mis manos, pero el tamaño de la misma podéis verlo en la foto... era más o menos como el artificial de grande...
Aquí la tenéis, fue rápidamente devuelta al agua.
¿Cómo pensaría tragarse semejante aparato? jeje, hay que ver lo tragonas que son algunas...Pues después de unos lances más y la pérdida de un "Shore", me fui para casa con las manos vacías, pero no me quejo, pasé una tarde entretenida, conocí a alguien con la misma afición que yo, y toqué alguna escama, aunque fuera pequeñita jeje...
Volveré, y espero que con más suerte.
Hasta pronto y buena pesca.
